TunAmérica

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TunAmérica en Japón Día 1:
Viajando con la porcina
Neftalí Olmeda / Para Primera Hora

Cuando cayeron las 12:00 de la media noche del 15 de mayo de 2009, tuvimos que hacer una importante decisión. Si dormir y corrernos el riesgo de no llegar al aeropuerto, o quedarnos despiertos para poder soportar los cambios de hora a los que nos veríamos expuestos durante nuestro viaje a Japón. Optamos por la primera, ya que a las 4:00 de la mañana teníamos que llegar al aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín.

No había un alma por todo el aeropuerto y creo que fuimos los primeros en activar las operaciones del mismo para ese viernes. Una serie de emociones se apoderó de cada uno de nosotros, entre ellas la ansiedad de tener que soportar un vuelo de 14 horas en avión, la amenaza de viajar en tiempos de gripe porcina, la emoción de saber que una vez más llevaríamos nuestra música a un nuevo destino, y la alegría que envuelve el vernos para compartir una nueva aventura.

Nuestro nuevo CD había salido el miércoles antes del vuelo y decidimos corrernos el riesgo de llevarlo a Japón con la incertidumbre de saber si dejarían pasarlo.

6:10 a.m. (hora de Puerto Rico)

Partimos hacia Newark, sin mediar retrasos, y en un avión algo incomodo, pero lleno del calor que caracteriza a los puertorriqueños. De inmediato comenzaron los intercambios de palabras, las conversaciones y la camaradería entre los compañeros pasajeros, algo típico del boricua.

10:10 a.m. (Newark, New Jersey)

Después de cuatro horas en un pequeño avión llegamos a nuestra primera escala. Para algunos su travesía había acabado y para otros la aventura estaba a punto de comenzar. Al encontrarnos con dos de los integrantes que llegaban de Orlando (Juan Guillermo y Noel) , hacía un tiempo que no los veíamos, y la alegría que generan esos encuentros son indescriptibles, estos se unieron a nuestra travesía .

11:55 a.m. (salida hacia Japón)

Abordamos la nave que nos llevaría hasta nuestro destino, y desde ese instante , comenzamos a extrañar a Puerto Rico . Un ambiente totalmente diferente se apoderó caracterizado por las personas con sus máscaras “antigripe”, que preferían aislarse, aburrirse, no hablar ni mirar a nadie por miedo a ser contagiados. Y es que esto de viajar en tiempos de gripe porcina vuelve loco a cualquiera. Con la simple acción de estornudar, toser o simplemente bostezar ya te miraban con pánico. Y es que a cualquiera le preocupa, hasta nosotros expresábamos inquietud al escuchar cada estornudo.

Por otra parte, nos dimos cuenta que la tecnología ha revolucionado la manera de viajar. Originalmente un vuelo de 14 horas sería uno insoportable, pero el avión tenía un sistema de entretenimiento lo más curioso. Pantallas personales integradas en los espaldares de cada asiento, donde podías escoger entre escuchar música, ver sobre 300 películas “On demand”, juegos interactivos entre los mismos pasajeros, aprender idiomas o monitorear el avance del vuelo (lo cual es un poquito desesperante). Escogimos la opción de jugar los juegos interactivos entre nosotros mismos.

Después de jugar Checkers, ajedrez, Battleship, póker, domino, sudoku, Bowling, minigolf, Memory y otros más de los que ya no recordamos, decidimos monitorear el avance del vuelo y nos dimos cuenta que todavía quedaban las mismas 14 horas que al comienzo.

Durante el vuelo observamos unos paisajes impactantes, igual pudimos observar cómo se iban descongelando algunas áreas en Alaska y el reflejo del sol sobre la capa polar, que casi nos deja ciegos.

1:55 p.m, Japón – 12:55 a.m. Puerto Rico (13 horas de diferencia)

Al fin llegamos a Japón, y volvemos a repetir que esto de viajar en tiempos de gripe porcina es algo complicado. Al llegar al aeropuerto de Narita en Japón tuvimos que esperar una hora para poder abandonar la nave, y digo nave porque unos extraterrestres del departamento de salud de Japón se apoderaron de la misma, para hacer chequeos con una cámara térmica para verificar la temperatura corporal de cada pasajero y llenar unos formularios (extraterrestres por la vestimenta, protegidos hasta el pelo).

Al salir de la nave es impresionante la cantidad de personas que encuentras en el aeropuerto con máscaras de seguridad, que hasta nos dio con sacar las nuestras por aquello de estar a la moda.

2:55 p.m.

Al fin llegamos, bajamos, recogimos nuestro equipaje y los monjes del Templo de Shonandai, en la ciudad de Fujisawa y Juan Endo (nuestro traductor oficial), nos recibió cálidamente. Apenas llegando y ya comenzamos con nuestra labor de embajadores musicales culturales, porque inmediatamente fuimos llevados a un Templo Budista donde presentaríamos el primero de nuestros conciertos de la gira el domingo 17 de mayo. Por el camino nos mantuvimos cantando, observando este nuevo lugar y probando un “snack” de un raro sabor, que todavía no sabemos qué es. Nos sorprendió ver la cantidad de afiches y anuncios de nuestro concierto en diferentes lugares de la ciudad.

Continuando con los choques culturales. Tuvimos que quitarnos los zapatos para poder lograr acceso al templo. Además, ofrecer la mano para saludar no es lo cotidiano, sino inclinarse para saludar. La barrera idiomática es increíble, aquí pocas personas hablan inglés, y comprar cualquier artículo en una tienda convencional sin traductor es algo complicado, casi imposible.

Japón es una especie de planeta a parte, los baños de alta tecnología impresionan el ojo de cualquiera que los visite. Para utilizar el inodoro, pienso que hay que tomar una especie de curso especial ya que contienen más de 50 botones diferentes y diferentes opciones. Entre estas calentar la tapa, abrirla de manera automática, lanzar chorros de agua con una precisión increíble… para diferentes propósitos y otros que no todavía no sabemos. Las máquinas de refrescos parecen sacadas de una película de ciencia ficción.

Llegada la noche en Japón 8:00 p.m. Japón (7:00 a.m. Puerto Rico)

Nos reunimos para nuestra primera cena formal, con varios amigos de Japón que nos han tratado inconmensurablemente bien. Degustamos platos tradicionales de la gastronomía japonesa, es decir Sushi, Sashimi (pescado crudo bañado en salsa de soya ), cuyo sabor según la descripción de Juan Senquiz tenia un sabor “interesante “. Un plato, que era como una especies de peces pequeños y sin estar formados totalmente, de textura babosa, arrancó las expresiones más inusuales en la cara de muchos de nosotros. Carne, bañada en huevo crudo, fue el éxito de la noche , una variada selección de mariscos, entre otros platos algunos deliciosos, otros impactantes y otros con un sabor “interesante”, y otros que ponían a prueba nuestras destrezas de supervivencia.

Al restaurante se llegó un político importante de la ciudad, es como una especie de senador de la ciudad de Fujisawa. Fue a recibirnos y conocernos y nos confirmó su presencia en nuestro concierto mañana, su nombre es Sakurai Ikuzo.

Entre canciones, algunas copas, y brindis con Sake, la bebida tradicional japonesa (la cual sabe muy bien) pasamos una noche de maravillosa. Hemos sido recibidos de manera excepcional .Un viaje tan largo, ha valido la pena, máxime para traer nuestra música y nuestra cultura a una tierra tan hermosa como ésta.

El domingo 17 será nuestro primer concierto y ya les seguiremos informando como nos fue.

Contenido del Especial "TunAmérica de Puerto Rico a Japón"
Publicado en el Periódico Primera Hora
Edición online (www.primerahora.com)
El día 17 de mayo de 2009.

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